lunes, 28 de septiembre de 2015

✿ Mi vida es otra...

El otoño hace de las suyas... mis musas han revoloteado esta mañana por mi alma, letras y letras han ocupado hoy mi estancia, luego decidí abrir la ventana, así llenarla de soplos de aires frescos, el otoño es así de caprichoso, nostálgico, y de vez en cuando nos recuerda como fuimos, y a su vez nos descubre, lo que somos


Jugar con el otoño y vestirse de mil colores.... 

El otoño hace de las suyas... y me coloqué en modo reflexivo. Pensé en como era, como soy y lo que quiero seguir siendo. Entonces recordé aquel tiempo en que tener  hijos/as para mi, lo era todo; y  lo MERECÍA TODO. Muchos sacrificios en el camino, demasiados... ( pero, eso queda agazapado en algún lugar de mi memoria ). En la vida todo llega,  ( o no ) ; todo pasa, pero lo más sensato es que todo cambia...

Mi vida es otra: No celebraré cumpleaños de príncipes ni princesas de mi casa, ni bautizos,  ni comuniones... ni daré paseos por el parque empujando el cochecito de mi bebé. No presumiré de lo mucho que se parecería a su padre, ni me reiré de sus monadas con ojos embargados de la natural emoción de una madre,  ni bordaré su nombre en baberos, ( hubo una época, que hice mucho punto de cruz; algún que otro baberito dejé a medias... ). No compartiré historietas graciosas del día a día de mis peques, ni a sus tíos/as, ni abuela, ni amigas...  
No aplaudiré sus gestos, ni le enseñaré a decir «mamá, papá». No  se me encogerá el corazón al dejarle en la guarde, su primer día, ni el segundo, ni el tercero... 
No hablaré de potitos, o sí ahora ya empezó con la fruta... o sí comenzó  a gatear y ahora todo lo coge...No habrá carcajadas de buena mañana, cualquier día de la semana; junto a un café, cacao y tostadas, los cuatro ( sí, los cuatro... ). 
Tampoco me pasaré noches en vela, porque el bebé se despertó llorando y no logré calmar su llanto, ni me desesperaré por no saber que le ocurre ( ya he pasado, noches de insomnio por otros motivos; pero esos no cuentan o al menos lo suficiente ).
No haré nada de esto, y miles de cosas más;  unas serán más fascinantes que otras, otras más que alegrías, traerán consigo preocupaciones. La cuestión, es que no haré nada de todo esto, porque simplemente no habrá... he de confesar que mientras iba deshojando estos pensamientos, alguna lagrimilla me la ha jugado de nuevo, mas mi vida es otra.

El tiempo vuela, es escurridizo  y por si no fuese suficiente  toro bravo con el que lidiar, te ves enredada en ciertas preguntitas, inocentes o no, pero que molestan. Hace un par de años, una vieja conocida, me preguntó así sin más— ¿tienes hijos/as?— Respondí con una amplia sonrisa: —No, no tengo, pero tengo unos sobrinos/as a cuál más guapo—. Su respuesta fue aún más contudente: Como se suele decir.... « a quién Dios no le da hijos, el diablo le da sobrinos». Fue como un bala directa al alma, duele si... Puedo llegar a comprender su «inoportuno comentario»; ella es madre y no es consciente de la amarga profundidad que hay en esas doce palabras... Sobra decir, que soy feliz de ser tita.
Aprendo a vivir con mi espinita cada día... con más a o menos acierto; pero con la confianza y la autoestima bien alta, porque si algo he entendido es que afortunadamente, no todo es ser madre, o padre,  también hay vida más allá... creedme la hay. 
Ser madre y padre, es el mayor acto de generosidad, eso no lo dudo ni por un instante... 

Mi vida es otra, pero también ES vida... ( aunque la mayoría de las veces, la mía carezca de interés... ). Quiero robarle al reloj, todos los minutos posibles, y sentir que estoy viva. Al fin y al cabo, de eso se trata... de vivir, y cada cuál a su manera. 


Porque lo que importa es el camino... 


P.D ( Hablo en primera persona, pero en este camino somos dos ). 

5 comentarios:

  1. Mi querida Ángeles, es verdad que para ser madre no es necesario haber tenido hijos, muchos son los que han teneido que ejercer ese papel sin que hubieran pensado en ello y otros que aunque han parido no sienten para nada en su interior la llama del amor maternal. Pero yo que lo soy de manera biológica y de manera emocional( ya que he tenido una y criado dos) te puedo decir que aunque es verdad todo lo que dices la felicidad esta en miles de cosas que nos envuelven a parte de los hijos y eso solo se puede averiguar cuando lo vives intensamente.
    Besos

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  2. Hola Ángeles, hace un tiempo que sigo tu blog. La temática de este post está presente en mi vida últimamente, y me interesa leer al respecto. Te recomiendo esta página: http://www.elcaminorubi.com/el-blog/las-madres-no-existen/ Quizás necesites sentirte contenida y comprendida, ojalá esá página te sirva. Saludos desde Buenos Aires. Gracias por compartir tus palabras.

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  3. Me has emocionado, mi sobrina podría haber escrito lo mismo que tu, y seguro que lo suscribe punto por punto, yo soy madre y se que es estupendo pero tambien conozco a mujeres que no lo son y tienen una vida plena, hay mucho por hacer en esta vida con nuestra vida, no te detengas y sigue . Un abrazo grande

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  4. Ángeles, la vida es eso, vida! A todos nos toca vivirla de manera diferente, con metas distintas por cumplir, con otras que nunca cumpliremos, pero no por ello dejamos de estar vivos. Sé que apenas nacemos nos imponen el chip en la cabeza de todas las pautas y deberes vitales que debemos cumplir para realizarnos, Pero no es así, unos se sienten realizados con algunas cosas que para otros no son nada, y hay que respetar lo que cada uno es, o logra, o puede hacer en sus años vividos. Hay padres que lo son por el solo hecho de haber parido, pero que en el alma no han desarrollado jamás el sentido de serlo. Hay tantas cosas lindas para hacer, tanto amor para dar, y tanta gente que espera que se lo des! No te des por vencida por esto que nos contas, desvía tu mirada hacia otros caminos y vas a ser feliz y plena en todo lo que decidas hacer. Te mando un beso enorme. Feliz otoño!

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Gracias por dejar tu huella en este "Barco de sueños"