miércoles, 24 de agosto de 2016

En la mirada

Los actos dicen mucho de las personas, los gestos quizás las marcan, pero es la mirada donde reside todo...

Ahí el alma refleja su luz... a veces con una calma tensa, otras con desparpajo y otras se queda suspendida: acrobacias en el aire, de esas que buscan en el horizonte, la autenticidad del SER



domingo, 21 de agosto de 2016

De vuelta...

De vuelta...así de simple: Las musas siempre caprichosas, las musas revolotean por donde les da la gana,  a veces te abandonan y te dejan así sin aliento, sin ganas de escribir; sin luz necesaria para ir hilvanando letras tras letras...

Abro de nuevo, el blog... con la intención de ir dejando algún que otro escrito... quizás con más o menos acierto, pero sobre todo porque escribir es mi rosa de los vientos.


Hoy de nuevo siento que he de alzar mi vuelo...


martes, 3 de mayo de 2016

La humildad...


Frente al mar mis pensamientos vuelan... frente al mar las musas deciden dejarme notas, palabras al azar... que resuenan una y otra vez, como un repique de campanas: Humildad... 

La humildad es  la elegancia del saber estar, la pericia de obrar con sensatez... sin «ella» estamos perdidos:  su fortaleza nos recuerda que en el camino; hay fango, piedras, pero también rosas y hierbas, —de «esas aromáticas», que agasajan al alma —. La humildad, flor de nuestro jardín, de nuestro hogar, de nuestro YO. ¿Acaso, no hay mejor sentimiento para embellecer esta proyecto de vida? Lo contrario, es la soberbia, el orgullo, la prepotencia.  Si la dejamos crecer, el corazón hallará rabia, ira...   Y es ahí, donde perdemos todas las batallas.

La humildad, la emoción que ha de colocarnos, junto a la autenticidad del SER. Todos necesitamos tener nuestro lugar, desde donde:  observar, aprender, motivar, incentivar, inspirar, fomentar, orientar, descubrir, experimentar, transmitir, ilusionar, compartir, acompañar, cuidar, atender, indagar, ayudar, guiar, crecer;  sea prioritario para el regocijo de la hermosa palabra humildad. Escrita con el mayor de los mimos, escrita con el derecho de, no dejarse vencer por quiénes, la entienden de otro modo...